martes, 23 de julio de 2013

Las cuatro estaciones del año

Primavera Primavera es una palabra derivada del vocablo latín primus, que significa primero, pues se trata de la primera estación del año. En el hemisferio norte, corresponde a los meses de marzo, abril y mayo; y el hemisferio sur a los de octubre, noviembre y diciembre. En el hemisferio norte, la primavera comienza astronómicamente hacia el 21 de marzo, al presentar se el equinoccio de primavera; y termina el 22 de junio, con el solsticio de verano. En el hemisferio sur, en esta fecha empieza el otoño. Durante la primavera, regresan las aves que emigraron y despiertan los animales que hibernaron. En la época del nacimiento de muchos animales y del apareamiento de otros tantos; las plantas empiezan a crecer, brotan hojas de los arboles caducifolios, el agua de los ríos, lagos y lagunas empieza a descongelarse. Dos veces al año, el 20 o 21 de marzo y el 22 o 23 de septiembre, ocurre un fenómeno conocido como equinoccio, en el que los días tienen exactamente la misma duración que las noches, porque los dos polos de la Tierra se encuentran a igual distancia del Sol, y la luz solar cae por igual sobre ambos hemisferios. En el equinoccio de primavera, el Sol cruza al ecuador celeste de sur a norte; y en el equinoccio de otoño, lo cruza de norte a sur. (El ecuador celeste es el círculo máximo de la esfera celeste).
Verano Verano Es la estación más cálida, también conocida como estío. En el hemisferio norte comprende los meses de junio, cuando el Sol llega al solsticio de verano y se disfruta del día más largo del año; y termina hacia el 23 de septiembre, con el equinoccio de otoño. En el hemisferio sur, este solsticio señala el inicio del invierno y del día más corto del año. El verano ecuatorial dura más de seis meses y se caracteriza por la sequía. Durante esta estación hace mucho calor, los días son más largos y las noches más cortas, porque los rayos del Sol atraviesan la atmósfera menos oblicuamente que en invierno; llueve mucho, los campos reverdecen, las plantas florecen y dan frutos, las aves cantan, los animales retozan; la gente usa ropa ligera, come alimentos frescos, utiliza sistemas de aire acondicionado o ventiladores, usa protectores solares; con frecuencia toma sus vacaciones en esta época y ésta contenta, porque la luz del Sol produce un efecto psicológico muy benéfico en la mente humana. Dos veces al año ocurre el solsticio, que es cuando un polo se encuentra más próximo al Sol y el otro más lejos. En el agua está más cerca, el día es el más largo del año, y el que está más lejos, el día es el más corto del año. El solsticio de verano se presenta el 21 o 22 de junio, y el de invierno, el 21 o 22 de diciembre.
Otoño Otoño: En el hemisferio norte corresponde a los meses de septiembre, octubre y noviembre, y en el hemisferio sur a los de abril, mayo y junio. En el primero, el otoño comienza astronómicamente hacia el 23 de septiembre, cuando el Sol llega al equinoccio de otoño, y termina hacia el 22 de diciembre, al presentarse el solsticio de invierno. En el hemisferio sur da inicio astronómicamente cuando el Sol está en el equinoccio de primavera, y finaliza en el solsticio de verano. Cuando es otoño en el sur, es primavera en el norte. Durante está estación, se secan y caen las hojas de los árboles llamados caducifolios; los campos se ven preciosos por estar tapizados con las hojas muertas, que toman un color rojizo; los frutos maduran, los cultivos están listos para ser cosechados, las aves se van en busca de sitios soleados; los animales que suelen hibernar empiezan a prepararse para su largo período de sueño; hace mucho viento y el mal tiempo empieza a amenazar. Cada una de las cuatro estaciones comienza en uno de los solsticios o en uno de los equinoccios. La proximidad y lejanía de los polos con respecto al Sol, provoca que las estaciones no se presenten en la misma época en todo el año, si no que cuando en el hemisferio norte es verano, en el hemisferio sur es invierno; y cuando en uno es primavera, en el otro es otoño.
Invierno Invierno: Es la estación más fría del año. En el hemisferio norte corresponde a los meses de diciembre, enero y febrero, y en el hemisferio sur a los de julio, agosto y septiembre. En el primero, el invierno comienza astronómicamente hacia el 22 de diciembre, cuando el sol llega al solsticio de invierno, y finaliza hacia el 21 de marzo, al presentarse el equinoccio de primavera. El día que da inicio, en el hemisferio norte se produce el día más corto del año, al tiempo que en el hemisferio sur es el día más largo del año y el comienzo del verano. En algunas regiones ecuatoriales, en las que apenas existen cambios estacionales, suelen llamarse invierno al período de lluvias que se prolonga alrededor de cuatro meses. En el invierno nieva, hace muchísimo frío, los árboles caducifolios pierden todas sus hojas; oscurece muy temprano y sale el Sol muy tarde; los rayos solares caen oblicuamente y no logran calentar la tierra; muere mucha vegetación y, por tanto, hay más áreas rocosas; el suelo se cubre de nieve, se congela el agua de ríos, lagos y lagunas; algunos animales cambian de color de su piel; los animales que hibernan se refugian en sus madrigueras; la gente usa ropa muy abrigadora, consume más grasas y alimentos con muchas calorías, y usa sistemas de calefacción. Ya no ay pájaros que canten ni animales que jueguen, pero sí niños que hacen muñecos de nieve, patinan en los lagos congelados, esquían, viajan en trineos y se arrojan bolas de nieve.